A 50 años del golpe genocida, colectivas, organizaciones, instituciones de toda la provincia se sumaron a la campaña nacional de Abuelas “Florecerán pañuelos” para la marcha del martes 24 de marzo. En Sur Arriba les compartimos sobre juntadas en la costa, valle, meseta y cordillera para esta especial intervención, que combina arte y conversación como muestra de amor y abrazo, como sostén para no caer en la indiferencia o el odio que bajan desde discursos oficiales.
Colectivo de mujeres que se juntan a bordar en ronda y conversar como respuesta a las injusticias cotidianas, jubiladas que dan puntadas con hilo entre cada miércoles de marchas y protestas a las que se le suman jóvenes skaters, bibliotecas y asociaciones de trabajadoras profesionales convocadas por esta consigna en disputa, un paraje en medio de la estepa patagónica que mantiene viva una memoria que comprende más que estos 50 años; algunos retazos de una tela para unir desde el hacer y la conversa, para rebelarse ante el impulso negacionista de la época. Hilados para mantener viva la trama de la memoria, cinco décadas después del horror que aún persiste.
En Madryn se aguantan los trapos para exigir “dónde están”
/Corina Cartagena y Rosana Linari, de Aguantando los Trapos./
Acompañar con una bandera a las que se movilizaron con la consigna “mujeres endeudadas”, participar en otras movidas con retales bordados y leyendas “hambre” y “locas”; confeccionar un paño con la frase “nuestras muertas” con las caras de todas las víctimas de femicidios de Puerto Madryn. La realidad le dio a “Aguantando los Trapos” la gimnasia de estar y hacer. De dar “cada puntada como un amoroso gesto político y huella de vida”, según nos contaron en este diálogo con Sur Arriba.
La colectiva se reúne cada sábado para producir y matear, espacio que surgió con la necesidad de canalizar “las angustias en arte”, de “canalizar en la ronda de bordados lo que nos pasa como sociedad”. Y así van a cada marcha que haya pateando detrás de su bandera, poniendo el cuerpo y poniendo frases en la calle para compartir con quienes caminan a la par. “Nos juntamos a bordar y en un momento nos vimos levantando una bandera en una marcha; ese momento fue mágico; pero no fue magia, fuimos nosotras”, sintetizó Rosana Linari.



/ Fotos: Aguantando los Trapos. /
“Nos juntamos a bordar y en un momento nos vimos levantando una bandera en una marcha; ese momento fue mágico; pero no fue magia, fuimos nosotras”
Ahora, como referentes en Madryn, fueron convocadas a hacer su aporte a la movida nacional impulsada por Abuelas de Plaza de Mayo “Florecerán pañuelos” con la propuesta de confeccionar banderas para la marcha del 24 de marzo, siempre masiva en la ciudad portuaria. “Sabíamos que este aniversario iba a tener una impronta textil, porque el bordado es un registro”, resaltó Rosana. “Todo lo que tenga que ver con el golpe es piel de gallina, muy emocionante”, agregó Corina Cartagena, otra de las que aguanta los trapos. “Inclusive las que éramos más pequeñas tenemos una memoria ahí en la piel, en el cuerpo -cómo decirlo- te atraviesa de emociones, y el bordado, que es compartir y artístico, nos sensibiliza un montón”. La flamante bandera llevará la leyenda “50 años – dónde están”. “Nos parece que es una imagen que tiene que aparecer en la marcha, que tiene que circular en las redes, que tiene que tener eco”.

jubiladas, estudiantes y eternas curiosas”.


/ Fotos: Julia S. y Fabricio Cardelli./
La flamante bandera de Aguantando los Trapos llevará la leyenda “50 años: dónde están”
Trelew: el hilo juntó a las jubiladas y los adolescentes
Sonia Serantes es parte del grupo de Jubiladxs de la Plaza Independencia que todos los miércoles a las 17 replican en Trelew el encuentro que se despliega por las calles y plazas de todo el país -y que tiene su epicentro en la Plaza del Congreso en Buenos Aires. Los últimos miércoles, nos contó Sonia, vienen acompañándolas un grupo de mujeres bordadoras que es adherente a la propuesta de Abuelas.
“Lo interesante de este grupo de mujeres jóvenes, más jóvenes que nosotras, es que llegan con sus hilos, con sus telas, con sus cosas para bordar, y en la plaza Independencia de Trelew siempre hay jóvenes con sus patinetas, con sus mates, con sus cosas de la escuela, que están ahí sentaditos en distintos lugares o andando; y lo que pasó es que ellas fueron a invitarlos directamente a que vinieran a bordar. Y fue muy lindo ver que efectivamente se sumaron a bordar, se sumaron a aprender, chicas y chicos, además. Así que la experiencia ha sido riquísima, porque a partir de ahí se conversa qué pasó el 24 de marzo, quiénes eran las Abuelas, qué pasaba con ese pañuelo. Así que para nosotros es un hallazgo porque siempre estamos ahí y compartimos el espacio, pero no siempre dialogamos con los chicos jóvenes”.


/ Fotos: Jubiladxs de Plaza Independencia – Trelew./
“En Trelew se sumaron a bordar chicas y chicos que andan en patineta. Y a partir de ahí se conversa qué pasó el 24 de marzo, quiénes eran las Abuelas, qué pasaba con ese pañuelo”
El hilván intergeneracional también se vincula con otros entretejidos que trajo la propuesta a la plaza. “Las chicas que animan este grupo lo que hacen es convocar también a otras; por ejemplo, están las mamás del Hospital Garrahan, que yo no sabía, pero también lograron incorporarse a esa tarea”, relató Sonia. Para ella, eso es posible por haber sabido sostener un espacio que permita confluir: “por tener los miércoles la continuidad que tiene, logró que otros grupos se fueran incorporando y que siempre la marcha tenga, además del mensaje de los jubilados que reclamamos que se atienda la situación de precariedad, de salarios o de jubilaciones tan bajas, otros mensajes como este del 24. Para que defendamos la democracia y busquemos que nunca más haya dictadura en nuestro país y que no se pierdan más derechos porque también hay un proceso de reducción de la democracia cuando se baja la edad de imputabilidad de los niños, de los jóvenes, cuando se quitan beneficios sociales importantes que había”.
Comodoro: bordado de la universidad y el colegio de psicólogos
“Desde el Colegio Profesional de Psicólogas/os de Chubut junto con la cátedra libre de DDHH de la Universidad de la Patagonia nos sumamos a la convocatoria de Abuelas en preparación para la marcha del 24”, contó Ayelén Espíndola, vocal del colegio. “Necesitamos estos espacios para el diálogo, mirarnos, escucharnos, y a través del arte, poder crear y hacer memoria colectiva. Es una buena excusa para sumar más personas a la marcha este año”, agregó María Eugenia Gómez, representante del CPPC en Comodoro. En esa línea, la presidenta del CPPC, Vanesa Marín, recordó que el 8 de agosto es el día del psicólogo/a víctima de terrorismo de Estado, en memoria de Beatriz Perosio, desaparecida ese día de 1978 (que fue la primera presidenta del Colegio), a quien se insiste en mantener presente para que la memoria “siga intacta”.




/ Fotos y reporte desde Comodoro: Raquel Ahumada./
Del mar a la cordillera, bordando memoria
Hace poco más de dos años la Biblioteca Popular Lago Puelo se proclamó Casa de la Memoria por la Verdad y la Justicia, en el marco de una campaña lanzada por la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo a propósito de los 40 años de democracia. Ese rol se reconoció entonces pero la biblioteca ya lo venía construyendo en sus más de 40 años de existencia. Fue este el espacio que permitió abrir la convocatoria del grupo de bordadoras que en Lago Puelo venía trabajando con la consigna del bordado.
Al respecto, nos contó Cristel, vecina de Lago Puelo e integrante de la grupa Plenopáusicas: “hace un tiempo atrás recibimos la propuesta de bordar los nombres de un listado que se estaba armando en Buenos Aires que tenía que ver con la lista oficial de todos aquellos que faltaban. Nos abocamos a esa tarea, nos reunimos regularmente durante varias semanas en el verano a bordar, porque entendíamos que era el lugar desde el cual podíamos estar presentes y vos sabés que un bordado lleva mucho tiempo y en ese tiempo que le dedicábamos, hacíamos carne todo lo que sentíamos. Estos son tiempos muy dolorosos, todas y todos tuvimos que ver con aquello que pasó y que puede volver a pasar en cualquier momento y desde lo democrático que es peor. Entonces nos sentimos muy comprometidas a participar”.
Desde la cordillera también se borda memoria: “Nos preguntamos ‘¿y en la Comarca, qué?’ Y ahí nomás nos juntamos y fue la imaginación al poder”.
Terminado el trabajo, y remitidas las telas a Buenos Aires, el grupo se preguntó: “¿y en la Comarca qué?”. “Y ahí nomás nos juntamos y fue la imaginación al poder”, expresó Cristel. “Entonces pusimos las consignas que creímos que tenían que ver con este tiempo. Que digan dónde están, son 30.400, nunca más, ni olvido ni perdón. Bueno, sin querer dejar todas las que faltan atrás. De esa manera se bordaron otro montón de pañuelos, las reuniones fueron en casas particulares, surgieron en forma espontánea con muchas de las personas que participaron, no nos conocíamos, y se terminaron de armar en la Biblio de Puelo, que es la Biblioteca Popular, casa de memoria, el lugar donde tenía que ser. Teníamos muchos pañuelos y teníamos que ver qué hacíamos con esos pañuelos, cómo los mostrábamos, cómo los llevábamos a la marcha, y se nos ocurrió hacer una bandera. ¿Por qué no? Son 50 años. Es un momento importante, si bien son importantes los 49, los 48, los 47, y todos los años desde el número uno. Pero el año que viene esto va a seguir siendo. Y está bien que haya una bandera. Y una bandera que cada año se vaya diferenciando de la anterior, pero que siempre esté presente. Porque esa es la lucha. Y ahí estamos presentes. Estamos presentes todos, todes y todas. El 24 se marcha con esa bandera y sale desde Puelo, de la Biblioteca Popular”.


/La Biblioteca Popular Lago Puelo fue sede del bordado comarcal en apoyo a Abuelas./
La meseta chubutense también florece de Memoria
En la escuela n° 63 de la comunidad Chacay Oeste – Laguna Fría se sumaron a la convocatoria de Abuelas: estudiantes con sus familias dibujaron y crearon pañuelos que luego colocaron en el ciruelo de la institución. “Las heroínas no siempre usan capas ni tienen súper poderes mágicos”, frase leyenda en un pañuelo blanco.



/Lourdes Huichulef con su hijo. | Fotos: Ayelén Paillalaf, desde Chacay Oeste./
Estudiantes con sus familias dibujaron y crearon pañuelos en la escuela n° 63 de Chacay Oeste, en la meseta.
Ya que mencionamos repetidas veces la Memoria, cabe recordar que esta escuela fue visitada, en 2003 y 2004, por el escritor, historiador y periodista Osvaldo Bayer, que dejó huella en Chubut. Y quien dejó también frases sobre el tema, como “hay que esclarecer nuestro pasado para que nunca se repita”. Y para esclarecerlo, hay que conocer “dónde están”, como reclaman nuestras Abuelas hace 50 años. Y como nuestras Abuelas, nos sostenemos colectivamente para poder ser.







